¿Nunca habeis sentido que una vez intestaste algo pero por cualquier motivo, algo o alguien no te dejó llevarlo a cabo?

El otro día estaba esperando un tren en una conocida estación de ferrocarriles esperando un tren. Los letreros rotatorios iban cambiando y entre mirada y mirada al gigantesco reloj de la pared… pero de repente pasaron frente a todos los que estaban sentados en las butacas de espera una comitiva de unos treinta hombres, de raza negra, vestidos con chaquetas de abrigo del mismo estilo y diferentes colores, con el mismo tipo de vaqueros todos, y una bolsa que parecía contener bocadillos y bebida. Una curiosa casualidad. No pude sino pensar que iban a ser repatriados o deportados. Con este peliagudo tema de la inmigración ilegal… Una profunda tristeza me pasó por encima. Tan duro ha debido ser su experiencia que volver a casa sin haber podido conseguir una meta es la peor de las recompensas para un esfuerzo tan grande. Pero por otra parte, me alegraba por ellos, pues si esto mismo hubiera pasado en la frontera sur de Estados Unidos, en el río que separa Mexico del país de las oportunidades, el final podía haber sido fatal. Parece ser que allí el deporte de cualquier sureño es el “tiro al espaldamojada”, o sea, al que cruza el río de manera ilegal. ¿Podeis haceros a la idea?

¿De verdad estamos en el Siglo XXI o algunos países, por modernos que se supone que sean, aún siguen en el medievo?

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